Mal comienzo de año para Apple: ¿se está pudriendo la manzana mordida?

Tras las malas noticias conocidas estos últimos días en relación a la empresa Apple, ayer vemos cómo las acciones de la compañía caen un 12,35% en Wall Street, tras la presentación de los resultados del último trimestre del año 2012. Es hora de hacer una pequeña reflexión sobre qué está pasando. Y es que... una vez que se le ha pegado el mordisco a la manzana, ¿no se estará echando a perder?

 

¿Qué es Apple?

Apple es una compañía multinacional norteamericana, fundada en 1976 por Steve Jobs, Steve Wozniak y Ronald Wayne. Su primer producto de éxito fue el Apple I, pequeño ordenador totalmente casero y artesanal inventado y diseñado por el propio Wozniak, aficionado a la electrónica desde sus años mozos. La compañía fue evolucionando presentando productos de calidad inmejorable y una estética vanguardista. Fabricaban su propio hardware (su máquina) y un software (sistema operativo) que se adaptaba como un guante a ese hardware y exprimía todas sus características, sacándole todo su rendimiento.

Contrastaba con los PCs compatibles, estructura mucho más abierta, pero por ese mismo motivo, infinitamente más inestable. En un PC, se podía instalar cualquier periférico de cualquier fabricante (siempre y cuando fuesen compatibles con PC), que aquello, mejor o peor, iba a funcionar. Ese es uno de los puntos fuertes, y a la vez de los puntos más débiles, de Windows por ejemplo. La gente piensa que Windows es malo porque se cuelga, se reinicia y da problemas. Efectivamente, eso pasa. Pero debido a que tiene que compatibilizarse y abrirse a los dispositivos que cualquier fabricante quiera utilizar con dicho sistema operativo. Eso en Apple no pasa. Cualquier dispositivo tenía que ser fabricado por Apple, o certificado por ellos, para poder utilizarse en sus ordenadores.

 

Y entonces todo cambió

Apple formaba una estructura completamente cerrada. Sus periféricos triplicaban el precio del coste de ese mismo periférico en su versión para PC. Resulta muy goloso vender un aparato, y que todo el mundo tenga que acudir a tí para poder ampliarlo: creas un mercado en el que no tienes competencia.

Fue en Enero de 2006 cuando Apple decidió dar un cambio estratégico a su compañía y comenzó a vender ordenadores basados en procesadores Intel, abriendo de esta forma su infraestructura. Pero perdiendo aquello que les hacía fuertes: su potente hardware (máquina). De hecho, a partir de entonces, los ordenadores Apple, al menos internamente, se han convertido en PCs normales. Eso sí, caros y muy bonitos.

El cambio de rumbo de la compañía quedó patente cuando, tras el éxito de iPod, el reproductor MP3, y su tienda de música iTunes, decidieron sumergirse en el mundo de la telefonía móvil con iPhone. El primero (porque hay que reconocer que son pioneros) de todas las generaciones de teléfonos inteligentes. Posteriormente apareció iPad, un aparato por el que nadie daba un duro, y que nadie veía una utilidad más allá que de tabla para cortar chorizos. Eso sí, una tabla cara. Pero...

 

Apple: el gran genio del marketing

Allá por mediados de los años 70, Gary Dahl se hizo famoso y multimillonario a partir de una idea sacada de una noche de borrachera: pensó que una piedra podría ser una mascota perfecta; siempre estaría a tu lado, no hace falta darle de comer, no hacer falta sacarla a hacer sus necesidades... Pues bien, se dedicó a vender por un precio de 3,95$ (de aquellas) piedras que le costaban a 1cent, junto con un manual de instrucciones de 32 páginas que explicaba con cierta ironía cómo cuidarla y cómo tratarla para que nos durase muchos años.

Conclusión: no importa lo que vendas, si sabes venderlo. Esa es la base del buen márketing.

Y Steve Jobs lo sabía. Se inventó un aparato que nadie sabía para qué valía, pero que gracias al márketing, fue un éxito de ventas. Y es que una cosa sí hay que reconocer a esta compañía: sabe cómo tener contentos a todos los fashion victims.

Y bajo mi punto de vista, esto es lo que les está empezando a fallar. Y es que la gente, como dice cierta cadena de distribución de cuyo nombre no quiero acordarme, no es tonta. No se puede pretender vivir de sacar nuevos modelos de todos sus aparatos cada 6 meses, presentando más bien pocas o nulas novedades. Pretender que la gente compre porque sí su última novedad y vaya desechando cada 6 meses sus "viejos aparatos", no precisamente baratos. Como ya comentamos, Apple tiene previsto sacar 3 nuevas versiones de sus teléfonos para este año. ¡3 versiones! Cuando el polémico iPhone 5 vio la luz hace unos pocos meses. Con fallos. Muchos y graves fallos. Una de sus grandes novedades, Apple Maps, situaba el Cañón del Colorado en Sevilla. Eso no puede ser.

Me hace mucha gracia que, en conversaciones con amigos míos grandes defensores de la tecnología de Apple, les pregunto: "veamos, Apple cuenta con una tecnología cerrada, propietaria, sus accesorios son los más caros del mercado, su Apple Store tiene unas condiciones completamente abusivas para los desarrolladores, los teléfonos vienen con el bluetooth capado, se tiene que crackear el móvil para poder acceder a todas sus funcionalidades... exactamente, ¿qué es lo que tiene, que merezca la pena comprarlo sobre un Samsung Galaxy por ejemplo?". Y se me quedan mirando y me dicen "Es que es iPhone, es súper bonito, y mira, mira qué bien va". Es lo que faltaba, que encima fuese mal. Esto no hace más que reforzar mi tesis: la gente no sabe por qué compra el producto, pero lo compra porque lo ve como algo bueno. Marketing.

¿Y si nos quedamos secos de ideas? Pues sacamos lo mismo, pero más pequeño: el iPad Mini. Mi opinión queda perfectamente reflejada en esta sátira del grandísimo Javier Malonda, alias Gonzo.

¿Se venderá? ¡Seguro! Inundamos televisión, prensa y redes sociales con anuncios, sacamos a alguien tocando el piano y diciendo que se puede hacer lo mismo que con su hermano mayor, pero con menos pulgadas, y a correr.

 

El resultado

El resultado de todo esto: mientras Apple ha tenido que revisar a la baja sus perspectivas de ventas para este año que acaba de comenzar, Samsung cierra el año con unos beneficios netos un 72% superiores al año anterior. Lo cual demuestra que no es un problema de la crisis. Estamos de acuerdo que las ventas globales han disminuido, pero entonces... ¿por qué algunas compañías incrementan sus beneficios? ¿Es éste el comienzo del fin? No lo sé. Está claro que desde que nos dejó su fundador Steve Jobs, la compañía ha perdido fuelle, y está tomando decisiones equivocadas. Sólo el tiempo nos dirá si Apple se va a convertir en la nueva Atari. Una cosa sí está clara: o los máximos responsables se ponen las pilas, o se vislumbra un futuro incierto para la compañía.