Programas para la optimización del rendimiento... ¿valen para algo?

Y la respuesta es clara y sencilla... NO.

Bueno. Esto es todo por hoy. ¡Hasta la próxima entrega!

Ufff... no, creo que toca enrollarse un poco. Aunque sólo sea por guardar las apariencias... je je je ;)

Bueno, software para la mejora del rendimiento. Navegamos por Internet, y es un bombardeo constante... optimizadores del registro de WIndows, optimizadores de la velocidad de Internet, optimizadores del disco duro... ¿Valen realmente para algo? Pensemos una cosa... es uno de los objetivos primordiales de todos los fabricantes de sistemas operativos (Microsoft, Apple, comunidad de desarrolladores de Linux...) el que su sistema operativo tenga un rendimiento superior a los demás en todos los aspectos. Entonces, ¿qué formula mágica han encontrado los creadores de este tipo de optimizadores, que los propios creadores de los sistemas operativos no conocen? Pues la respuesta es sencilla: ninguna. Y es que la utilidad de estos programas es pequeña, nula, o incluso es contraproducente. Pero parémonos a analizarlos un poco.

 

Características generales

La inmensa mayoría de este tipo de programas contienen un módulo que comienza a ejecutarse cuando encendemos el ordenador, y analiza todo lo que el ordenador hace, para obtener estadísticas de uso y rendimiento, y poder adivinar qué componentes se usan más, qué componentes hacen un mayor uso de recursos, etc... Una de las grandes pegas de este tipo de módulos es que, al monitorizar todos los procesos del PC, suelen ralentizarlo, a veces en exceso. Resulta paradójico que un programa que pretende mejorarnos el rendimiento, precisamente nos lo empeore, ¿no? Este es el efecto de programas como TuneUp Utilities.

 

Optimizadores de registro

El primer artículo de este blog trataba sobre el Registro de Windows (puedes recordarlo aquí). El Registro de Windows es un componente que se carga al arrancar Windows, y contiene todas las configuraciones de todos los programas, incluido el propio sistema operativo. Un Registro demasiado sobrecargado o demasiado grande, ralentiza ligeramente la carga del equipo. Muchas veces, al desinstalar programas, ocurre que efectivamente se elimina, pero no se eliminan sus correspondientes configuraciones en el Registro. Es parte de la famosa basura que queda al quitar aplicaciones.

Los optimizadores de registro, se encargan de buscar esas referencias obsoletas y eliminarlas. Como ya dije en ese primer artículo, el Registro no se toca. Una modificación mal hecha, o la eliminación de una clave necesaria, puede provocar que el sistema operativo directamente no arranque. Pues bien, ocurre muchas veces que esos optimizadores de registro detectan como obsoletas algunas claves que realmente no lo son, provocando graves problemas de consistencia y funcionamiento en otros programas y el sistema operativo.

Por lo tanto, mi recomendación, huye de este tipo de programas. Hay muchos programas, como RegCleaner o RegSeeker. El más conocido y extendido es el CCleaner. Muchas webs y muchos entendidos recomiendan comprobar el Registro de forma rutinaria con él. CCleener es una gran herramienta, pero para su uso por gente que conozca el Registro a fondo, y sepa qué está eliminando exactamente.

 

Optimizadores de disco duro

En tiempos de MS-DOS (allá por la prehistoria de la informática) eran muy conocidas las herramientas de defragmentación. ¿Para qué valen? ¿Qué es la fragmentación? Los datos en el disco duro están almacenados en pequeños bloques de información. Cuando borramos un dato, el siguiente dato que metemos se guarda en ese hueco libre que ha quedado. ¿Pero qué ocurre si ese dato es más grande que el hueco que ha quedado libre? Pues fácil, esa información que sobra, se almacena en el siguiente hueco libre. Si repetimos esta operación muchas veces, nos encontraremos con que el disco duro se convierte en una especie de puzzle de bloques de información, eso sí, todos perfectamente referenciados. Eso es la fragmentación. Cuanto más fragmentados estén los datos, más rendimiento se pierde, porque el disco duro tarda más tiempo en localizar toda la información que si estuviese toda la información seguida.

Los optimizadores del disco duro, lo que hacen es reagrupar toda esa información fragmentada, de forma que toda la información correspondiente a un fichero concreto, se encuentre en sectores contiguos del disco duro. Eso, en tiempos de MS-DOS, era una tarea que se recomendaba hacer de forma rutinaria para no perder rendimiento. Hoy en día, es una tarea poco menos que inútil. Los modernos métodos para almacenar información en el disco duro (sistemas de archivos), como NTFS, ya se encargan de evitar la fragmentación y reorganizar los datos para poder acceder a ellos de forma eficiente. Por tanto, instalar programas de este tipo y ejecutarlos es una pérdida de tiempo. Uno de los programas más conocidos es Defraggler.

 

Optimizadores de la conexión a Internet

Dicen las malas lenguas (y de hecho es cierto) que Windows limita de forma voluntaria el ancho de banda disponible para que utilicemos para navegar por Internet o descargar información. ¿Por qué hace esto? El sistema operativo se reserva una parte de ese ancho de banda para sus propias funciones, como por ejemplo, la descarga de actualizaciones auomáticas.

Existen programas que reajustan todos esos parámetros para exprimir al máximo la conexión a Internet. ¿Y dónde están esos datos? Exacto, en el Registro. Y como dije antes, tocar el Registro es una mala idea. Alterar parámetros del propio sistema operativo, puede llevar a un mal funcionamiento del mismo. El ancho de banda reservado es mínimo, pero necesario para que ciertas funciones puedan trabajar correctamente.

También hay programas que trabajan con proxys-caché y otra serie de elementos que ahora no voy a explicar, y que teóricamente incrementan la velocidad de la conexión a Internet. ¿Mi experiencia? Los milagros no existen.

 

Malwares camuflados de optimizador

Están muy de moda hoy en día los programas que se instalan casi por su propia cuenta y que comprueban nuestro PC de forma gratuita buscando errores, pero que para corregirlos nos obligan a pagar una cantidad de dinero. En muchas ocasiones esto se trata además de un fraude, y hay que proceder a su inmediata desinstalación. Si se te han instalado programas como Optimizer Pro Speed Guard, RegClean Pro, UniBlue SppedUpMyPC, Registry Booster o Advanced System Protector, mi recomendación es que los desinstales, si es que te permiten hacerlo. Si no, pásale al PC alguna herramienta anti-malwares, normalmente suelen limpiar este tipo de programas.

 

Conclusión

Supongo que ya la habrás adivinado tras leer este artículo, pero te la voy a decir: si tu equipo ha perdido rendimiento, no utilices este tipo de programas; copia los datos que te resulten importantes y formatea el PC. ¿Se puede ganar algo de rendimiento con estos optimizadores? Seguro que sí. Poco, pero se puede. Evidentemente, están ahí para algo. Pero es como poner una tirita a una pierna amputada: algo te puede hacer, pero no soluciona el problema de raíz. Y, como ya te he indicado, pueden resultar hasta contraproducentes, y quizás darnos un 5% más de rendimiento, pero quitarnos un 10% por su propio funcionamiento.