Sobre el uso de software mediante suscripción

Estos días se ha conocido una noticia que está causando cierto revuelo, y es que Adobe ha decidido cambiar el tipo de licencia de su suite Creative, convirtiendo una licencia única de por vida, a un sistema de pago por suscripción. Hasta el momento, el usuario tenía que realizar un único pago al comprar el producto (aproximadamente un coste de unos 3.000€ en el caso de Adobe Creative Suite 6 al completo). Desde ahora, el usuario que quiera utilizar la suite Creative Cloud con todos sus programas, léase Photoshop, Dreamweaver, Illustrator, InDesign etc..., deberá pagar una cuota por su uso (aproximadamente 60€ al mes). Se podrán realizar suscripciones a un solo programa, lógicamente más baratas (unos 25€ al mes por programa).

¿Qué ventajas e inconvenientes proporciona esta forma de trabajar? Por un lado, el usuario siempre dispondrá del programa actualizado, con toda su funcionalidad y completamente libre de errores. Además disfrutarán de un soporte técnico que hasta el momento había que pagar además del coste original de la licencia, en forma de mantenimiento. De la parte del fabricante, ayuda a reducir la piratería, puesto que los programas están alojados realmente en los servidores de Adobe en este caso,. Esto supone que cada vez que el programa se ejecuta, Adobe sabrá que se está usando, y si ese uso es lícito o no. Entre los inconvenientes, por supuesto, el elevado coste. Además, tampoco han acalarado qué pasará en el caso de caídas puntuales de la conexión a Internet.

Los usuarios han puesto el grito en el cielo, al ver que un programa que hasta ahora se podía piratear sin problema, ahora va a pasar a ser de pago obligatorio. En mi anterior entrada WhatsApp, los 79 céntimos, y el "todo gratis" en informática, ya hablaba de esta problemática. Los usuarios se han acostumbrado a trabajar de forma gratuita con aplicaciones de uso profesional increíblemente costosas. Las licencias siempre han sido caras. Pero esto no es algo arbitrario, detrás de este tipo de aplicaciones hay miles de horas de trabajo de muchos profesionales, que tienen su derecho a cobrar por su trabajo.

Ciertos fabricantes (como la española Sage, fabricante de Contaplus por ejemplo) ya llevan un par de años experimentando con este tipo de licencias, y el hecho de que no hayan dado marcha atrás, es sinónimo de que el negocio les va bien.

Y como Microsoft no podía mantener la boca cerrada, ya ha tenido que dar su opinión respecto a este tema (aquí la entrada oficial del blog en inglés). Es curioso que critiquen algo que ellos mismos están haciendo, puesto que su nuevo producto Office 365 tiene la misma filosofía de trabajo que Adobe Creative Cloud.

Está claro que la época del "todo gratis" está terminando, y que la nube va a facilitar cada vez más este tipo de uso del software. ¿Qué nos espera ahora? Probablemente los usuarios domésticos tendrán que decantarse cada vez más por sistemas operativos y herramientas gratuítas (Linux con todas sus alternativas a programas comerciales), dejando el uso de herramientas profesionales de pago a usuarios realmente profesionales que vayan a amortizarlas. Intuyo que en 3 ó 4 años podremos comprobar cómo termina la historia.